Eterno Paolo – GLADIADORES DEL FÚTBOL

Algunos dirán año nuevo, vida nueva y tal vez sea así pero, los recuerdos quedan. Y más cuando se trata de una persona que la van a recordar miles y miles, tantos que llega al punto de transformarse en una verdadera leyenda para siempre. Este es el caso de Paolo Rossi, “Pablito”, que será recordado para siempre en todo el mundo y sobre todo en Italia.

Rossi fue unos de los mejores delanteros de la historia y dejó su sello grabado a fuego en los mundiales que, junto a otros logros, le va a permitir sobrevivir siempre en la memoria de algún futbolero de ley. Suena algo lógico, descontado por lo que fue, pero más de una vez coqueteó con dejarlo todo y privarnos de sus goles eternos.

Rossi con Maradona, dos leyendas.

Desde chico tenía las ideas bastante claras, idolatraba al sueco Kurt Hamrin, un extremo derecho que brilló principalmente en la Fiorentina, ya que para ese entonces jugaba en la misma posición que él, y soñaba con emular su carrera pero se había puesto un límite para intentarlo. Tras llegar a la Juventus a los 14 años, sufrió varias lesiones en los meniscos que casi lo hacen abandonar el fútbol antes de empezar y, por más que finalmente logró debutar, las expectativas por la joven promesa se habían esfumado. Fue por eso que a los 20 años fue cedido al Lanerossi Vicenza y fue ahí cuando se dio un ultimátum de que si no lograba asentarse en un año, por más que tuviera condiciones, dejaba todo y se dedicaba a ser contador.

La historia claramente fue otra y Rossi demostró todo su potencial. El técnico Giovan Battista Fabbri vio que con las condiciones que tenía iba a rendir mucho más como centro delantero y así fue. En el primer año en Vicenza, Pablito fue el goleador de la Serie B y pieza vital del campeonato conseguido. Mientras que, al año siguiente en primera división volvió a ser el máximo anotador y colocó a su equipo en el segundo lugar de la tabla detrás del todopoderoso Juventus. Estas conquistas le valieron además, la convocatoria al Mundial de 1978 en Argentina. En esa edición Italia quedó cuarta y Rossi fue bautizado como “Pablito” por los medios y también anotó 3 goles para hacerse un lugar entre los mejores 11 del torneo. Muchos italianos afirman que fue el Mundial que mejor jugaron por lo que las ilusiones de cara al 1982 eran muy altas.

Pero, cuando iba todo viento en popa, el “Bambino d´oro” iba a sufrir un nuevo revés en su carrera que le sacó las ganas de seguir jugando. En 1980, ya jugando para el Perugia (quien sorpresivamente había adquirido el jugador en el 79´) fue víctima de uno de los mayores escándalos del futbol italiano que condenó, por ejemplo, al Milán y a la Lazio a la Serie B. Rossi fue acusado de participar en arreglos de partidos para apuestas que le valió una sanción de tres años afuera de las canchas. Finalmente apeló y trató de explicar su inocencia pero únicamente pudo reducir a dos años la penitencia. Con los años, él siempre afirmó que nada tuvo que ver con ese asunto y que finalmente había sido una bajada de línea por parte de la federación de castigar también al jugador que se destacaba sobre el resto.

La estrella del momento en boca de todos

Tuvo que soportar las críticas de la gente, ir a entrenar sin ganas, no solo quiso dejar el fútbol sino irse de su país, pero el saber que era inocente y un llamado de la Juventus le permitieron seguir adelante. Es que el presidente de los Bianconeri decidió comprar el pase de Rossi y lo motivoó a volver a los entrenamientos donde se encontró con el entrenador Giovanni Trapattoni, que junto con el DT de Italia que seguía su puesta a punto, lo ayudaron a afrontar la situación y a pensar en el futuro.

Pablito cumplió con la pena justo antes del Mundial y Enzo Bearzot no dudó en convocarlo para que sea titular a pesar de la falta de minutos. Las críticas se hicieron escuchar, el nivel de la selección italiana era muy pobre y logró la clasificación a la siguiente fase sin ganar y sin goles del centro delantero que mostraba su peor forma física. Todo eso produjo un quiebre en el equipo que decidió no dar más notas antes del partido frente a Argentina. La fortaleza del grupo sacó de gran manera el partido aunque nadie pensaba lo que iba a venir. El siguiente duelo era contra Brasil, el gran candidato que contaba con Zico, Sócrates, Falcao, Serginho, Cerezo, entre otros. Pero la figura fue Rossi. El protagonista del partido fue el 9 italiano que se despachó con un triplete para el triunfo 3 a 2 y seguir adelante en el Mundial. Tuvo que meter ese primer gol, según él el más lindo que anotó, para desbloquearse y conducir a su equipo al título. Anotó los dos goles en la semifinal contra Polonia y abrió el marcador en la final ganada a Alemania por 3 a 1. Convirtió seis goles que le permitieron ser el goleador de la copa más importante del mundo que también le adjudicaron el premio al mejor jugador del mundial y el tan anhelado Balón de Oro.

Ya en la cima del mundo futbolístico quizás le quedaba solo un reto por cumplir. Sacarse la espina con la Juventus tras varias idas y vueltas desde su infancia. Tuvo un comienzo bueno y fue de los líderes del equipo con Platini y Boniek con los que consiguió todos los títulos posibles pero la relación con el club y los hinchas se fue desgastando lo que lo llevaron a cansarse nuevamente del fútbol.

En 1986 se va al Milán para tratar de cambiar su actualidad pero tampoco obtuvo grandes resultados aunque dejó su huella ya que los únicos goles que anotó fueron en el Derby della Madonnina, frente al Inter. Vuelve a ser convocado para el Mundial de 1986 pero esta vez no disputó ni un minuto y tras la competencia se mudó a Verona para jugar en el Hellas. A sus 30 y con las rodillas a maltraer decidió ponerle fin a su carrera profesional.

Amagó, pensó y dudó muchas veces con retirarse, de hecho una vez que lo hizo se alejó del fútbol casi definitivamente. Quizás el deporte fue injusto con él, pero así y todo brindó todo lo que tenía y tuvimos la suerte de disfrutarlo y ahora recordarlo para siempre. Porque un campeón es eterno. Hasta siempre Paolo.

Palmarés y números de la carrera de Paolo Rossi (Foto diario Marca):

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