Il Dio Del Calcio – GLADIADORES DEL FÚTBOL

La revolución napolitana liderada por un argentino, el mejor jugador del siglo 20.

La revolución napolitana liderada por un argentino, el mejor jugador del siglo 20.

 

“Per Sempre. Ciao Diego”. Así despedían en Napoli a quien llegó siendo una estrella, y se fue convirtiéndose en leyenda.

Se quedarán cortas las palabras para intentar demostrarte, a ti que lees éste escrito, el significado que tiene Diego Armando Maradona en la ciudad italiana.

Era inicio de década, para los años 80 Napoli no se caracterizaba propiamente por ser un equipo importante en el Calcio. Siendo permanente huésped de la mitad de la tabla, mas bien acostumbraba a sus hinchas a sufrir por los traspiés que pudieran conllevar cualquier riesgo de descenso, tal como en la temporada 1983/84 donde terminaron 11°; a un punto de la temida pérdida de categoría.

Como si fuera un llamado de alguna fuerza sobrenatural, el presidente de los azzurri decidió que la única manera de cambiar el rumbo del equipo era hacer una maniobra arriesgada, quizás bastante temeraria y con mucho que perder, como lo fue invertir todo lo que tenían en el fichaje de ese argentino. Un jugador que venía del Barcelona, donde nunca se sintió del todo cómodo, de donde se fue demasiado roto, demasiado pronto.

Presentación de Maradona
El nacimiento de la leyenda

 

Inicio de la campaña 1984, en un país donde predominaban los equipos del norte como Juventus, Inter y Milan, no tenían la más mínima idea de cómo sería el inicio del cambio en la historia de la liga. Aunque fue un inicio desalentador ya que en dicha temporada el equipo terminó octavo, para el siguiente periodo los dirigidos por Rino Marchesi lograron quedar en tercera posición, consiguiendo así un cupo a la Copa de la UEFA. De aquí en adelante todo está en los libros, como decía la consigna del primer título liguero del club; La storia ha voluto una data, 10 maggio 1987, haciendo referencia a la fecha de dicha consagración. Vinieron más títulos para el equipo partenopeo como la Copa de Italia en la 86/87, su segundo título de liga en la 89/90, el título internacional bajo el nombre de Copa de la UEFA en la temporada 88/89 y la consagración de la Supercopa Italiana del 90.

Copa UEFA 1989
“Aquel Nápoles de Maradona”

 

Te preguntarás, ¿por qué hago ésta introducción tan extensa y que podemos validar fácilmente en internet? La razón es muy sencilla amigo mío. Desde su primer título oficial (serie B 1949/50) hasta el año 1984, el equipo napolitano solo tenía tres trofeos en su haber; conseguidos en 35 años, mientras que en su época gloriosa de 1984 a 1992 consiguió 5 títulos más, prácticamente dobló la cantidad de títulos en la mitad del tiempo. Y sí, todo esto tuvo como protagonista a la persona que nos trae el día de hoy.

Diego Armando tuvo diferentes rótulos en su paso por Italia; desde astro futbolístico hasta líder político y social.

El día que Maradona jugó en el barro
Un Dios de los pies en el barro

 

Extensas serán las anécdotas que existen sobre el impacto del argentino en Italia, como la tarde en que se inventó un partido de barrio para beneficio de un niño que debía operarse, debido a una enfermedad en su paladar. En aquella ocasión, jugando en contra del NO interpuesto por los dirigentes del Napoli, el astro hizo de todo por hacer posible aquel encuentro benéfico, incluso si significaba tener que jugar con 12 jugadores de lado y lado, y realizando los saques de banda con los pies (quitándole así cualquier tinte oficial al partido y evitando alguna suspensión). En dicho encuentro ni siquiera se alcanzó a recoger el dinero necesario, y nuevamente El Diego entró en escena, aportando de su bolsillo el dinero restante.

Mural Maradona
“Io Maradona, figlio di questa citta”

 

Con todo esto fue como una ciudad azotada por la mafia, el abandono del estado y el auge de la anarquía social, vio en el Barrilete Cósmico una salida, un remedio, una guía que los ayudó a salir de ese abismo en el cual se encontraban durante la mayor parte de su historia.

Una ciudad entera que veía en Maradona a ese representante, ese ser que salió de un barrio pobre, que con cada acción representaba al pueblo y que siempre estuvo en contra del sistema. ¿Cómo no iba a existir esa perfecta simbiosis entre ciudad y jugador? Como aquella ocasión donde fue invitado al único canal televisivo que hablaba sobre fútbol en la bota itálica; “La domenica sportiva”, donde se atrevió a decir lo que nunca nadie había logrado hacer sin pensarlo más de una vez.

 

Grafitti Maradona
El líder cultural

 

“En el fútbol italiano hay racismo, no contra la gente de la piel negra. Hay racismo contra los napolitanos y es una vergüenza”, dijo en ese momento un Diego que día a día era más amado por cada uno de los habitantes de esa ciudad abandonada a su suerte.

Cada acción que hacía el 10 lograba hacer que esa ciudad lo adoptara aún más, como su mejor portavoz.

Dando una ronda por el aspecto futbolístico, tampoco podemos dejar pasar el día donde cambió la tendencia, donde cada napolitano pudo decir “llegó nuestro momento”. Año 1985, Napoli recibía a Goliat; la poderosa Juventus. Si por algo se caracterizaban los del sur de Italia era justamente porque vivían para ganarle a la Juve. Era su segundo año y el Pelusa marcó el gol por el cual fue elevado como estandarte de la ciudad, donde pudieron decir “El mejor lo tenemos nosotros”. Éste partido quedaría como un bello recuerdo, debido a que al final de dicha liga el equipo terminó en tercera posición y el campeón fue, y quién si no, la Juventus de Turín.

El gol imposible

 

Como futbolista; el mejor del mundo, como argentino; fácilmente pudo ser el alcalde de Nápoles, lo que él decía era decreto para todos los habitantes

No hay mucho más que decir. Este fue el impacto, en pocas palabras de Diego Armando Maradona en la que terminó siendo denominada “La Ciudad de Diego”. Alguien que terminó convirtiéndose en un Dios en Italia y en el resto del mundo.

El hombre convertido en religión

 

 

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